En el principio fue el Verbo...

La reina negra nace, me imagino, como cualquier otro blog. Parte de una necesidad, de una inquietud. Es la necesidad de expresarse y, con un poco de suerte, de ser escuchado. Es posible que en este maremagnum de ruido informacional y publicitario una sóla voz no sea capaz de hacerse sentir, pero como ya he dicho, todo esto parte de una necesidad, y dicha necesidad queda satisfecha con el simple desahogo de una opinión que de otro modo quizas hubiese acabado en el cajón de las ideas caducas. En cuanto al nombre, bueno, hace referencia a una novela bastante conocida de Catherine Neville: El Ocho, que tengo que reconocer que no está nada mal pese a pertenecer a ese conjunto de bestsellers que "nos venden" al final de los telediarios como si agua de mayo se tratase y que, salvo algunas excepciones, suelen ser excremento de pato (que no foie). Así, quien quiera saber más sobre la reina negra que se lea el libro. Los primeros capítulos son algo insufribles pero luego va mejorando cual vino tinto de rioja con el paso del tiempo.
Fdo. La Reina Negra

